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Costa Rica en flora (18/52)

flor1 flor3 flor4 flor5 flor6 flor7 flor8 flor9 helecho orquidea“Sólo la naturaleza hace  grandes obras sin esperar  recompensa alguna.” Alexander Herzen.

Me faltaba compartir con vosotros la exhuberancia vegetal de Costa Rica. Os puedo asegurar que verlo en persona es una experiencia. Por todos lados te rodean los colores, fuertes y vibrantes, de flores y demás vegetación. Sorprende como las flores, a pesar de parecer frágiles, pueden resistir los aguaceros que se extienden prácticamente cada tarde a lo largo de todo el país. Desde el bosque de manglar al bosque lluvioso, pasando por el nuboso, todo es un espectáculo. Con decir que en su pequeña supercie (casi el doble que Galicia) Costa Rica cobija el 5% de la biodiversidad mundial, es suficiente para hacerse una idea de que no se puede dar un paso sin que alguna maravilla natural nos sorprenda en este país. Quiero volver…¡Pura Vida!

 

Costa Rica en fauna (17/52)

Voy a seguir intentando ponerme al día con las publicaciones pendientes y hoy toca volver a Costa Rica, todo gracias a la magia de la fotografía!! 😉

Me gusta mucho la naturaleza en general y los animales en particular. Hay incluso quién se pregunta (yo entre ellos) por qué acabé estudiando la carrera de Física y no Veterinaria, con lo que disfruto con los bichos! Por eso, ir a Costa Rica era una apuesta segura. Un 70% de las fotos que hemos sacado allí son de animales. Algunas experiencias, como la puesta de huevos de la tortuga verde no la hemos podido fotografiar para no molestar a los animales. La selección ha sido dura y como no puedo quedarme sólo con una (sigo rompiendo las reglas del desafío de 50 semanas, pero es que no puedo evitarlo!!), aquí os dejo mis favoritas. oropel1. Oropel o Bocaracá.  Una de las muchas especies de serpientes costarricenses. Es abundante y puede verse en 4 colores diferentes. Vista en el Parque Nacional de Cahuita y Arenal.

payaso2. Araña Payaso. Primera toma de contacto con las arañas nada más llegar a Costa Rica. Vista en el Parque Nacional de Cahuita.

CRcaiman 3. Caimán. Tuvimos la suerte de que se dejara fotografiar desde nuestro barco. Una maravilla de la naturaleza. Visto en el Parque Nacional Tortuguero.Basilisco4. Basilisco. Descubrimos a esta hembra en plena puesta de huevos y no se movió de su lado hasta que se aseguró de que nos habíamos ido. Vista en el Parque Nacional Tortuguero.

CRgarza5. Garza tigre. Paseaba tranquilamente entre nuestras cabañas. Vista en el Parque Nacional Tortuguero.

CRporcupinelow6. Puercoespín. El descubrimiento del viaje! Nos enamoramos de este pequeñajo que se dedicaba a comer guanábanas mientras le fotografiábamos.  Visto en el Parque Nacional Tortuguero.

Pelicano7. Pelícano. Vimos a varios de estos grandes pescadores en acción, son casi infalibles! Visto en Guanacaste y Parque Nacional de Manuel Antonio.colibri8. Colibrí (Fiery-throated Hummingbird). Casi podría decirse que hice este viaje sólo por ellos. Espectaculares. Visto en Monteverde.

CRcocodrilo 9. Cocodrilos americanos. Aún desde una distancia prudencial su presencia es imponente. Vistos en el puente que cruza el Río Tárcoles. CRmariposa 10. Mariposa búho. Costa Rica está llena de mariposas de gran tamaño y muy coloridas. Esta puede alcanzar los 13,5 cm. VIsta en Monteverde. Pedro11. Iguana. Esta se llama Pedro, se dedicaba a vigilar nuestra habitación. Ha sido toda una experiencia caminar entre iguanas y tomar el sol rodeados por ellas. Vista en Parque Nacional de Manuel Antonio y Guanacaste.Mamacarablanca12. Mono carablanca. Esta preciosa mamá no parecía muy preocupada a pesar de estar rodeada de fotógrafos ansiosos por captarla a ella y a su cría. Vista en Parque Nacional de Manuel Antonio.

Costa Rica en paisajes…¡PURA VIDA! (16/52)

 

CRcaribeCRtortuguero2CRarenalCRguanacaste6CRpuentescolgantes2CRpacifico3

Pura Vida. Estas dos palabras forman la frase que mejor describe la filosofía de vida de los costarricences. Cada vez que la naturaleza se descubre ante uno se les puede oír exclamar ¡Pura Vida!, como una celebración a las maravillas que se muestran ante uno nada más aterrizar en Costa Rica. Este es un viaje que tenía en mente desde hace tiempo, ya me habían dicho que no me iba a decepcionar pero es que ha superado con creces mis expectativas. Volvería ya mismo! No podría decir con qué he disfrutado más, si con los paisajes salvajes, la fauna, exótica y bellísima (no os voy a engañar, salir a la terraza y que un colibrí me revoloteara alrededor me hacía la persona más feliz del mundo), pasando por la exuberante flora y acabando por la amabilidad de los costarricences. Vamos, un viaje inolvidable con el que pude olvidarme del estrés. Como dice una muy buena amiga, no hay nada como el ritmo caribeño, esa filosofía de vida de tomarse las cosas con tranquilidad tal y como vienen.

En el viaje hemos hecho fotos, muchas fotos! Me ha costado mucho elegir entre todas pero aquí están. La primera de ellas es el Caribe Sur (Cahuita). Fue nuestra primera toma de contacto con el país y nos fascinó. Dormimos en la selva y con el ruido del mar de fondo. Las aguas del  Caribe no eran cristalinas y tranquilas, sino turbias y con bastante oleaje, debido a que fuimos en época de lluvias. Aún así nos encantó!

La segunda de las fotos la tomé desde el barco que nos llevaba a toda velocidad al pueblo de Tortuguero, al que sólo se puede llegar navegando por sus canales. Si tuviera que elegir sólo una cosa de Costa Rica, quizá sería Tortuguero.

En tercer lugar tenemos el Volcán Arenal. La niebla nos hizo el favor de levantarse por la tarde, los habitantes del pueblo de La Fortuna nos habían comentado que el volcán llevaba totalmente cubierto casi un mes!!

Tras tanta aventura nos fuimos a Guanacaste. Playa y tranquilidad. Uno de los atardeceres más bonitos que he visto en mi vida. E iguanas, muchas iguanas.

A continuación, Monteverde y sus puentes colgantes. Caminar por encima de la selva es una experiencia que no se puede explicar, como tampoco se puede explicar el subidón que te da recorrer la selva en canopy (tirolina para los que como yo antes de ir no sepáis lo que es).

Y, llenos de pena, terminamos el viaje en el Parque Nacional de Manuel Antonio. De allí nos llevamos el recuerdo de unas playas de escándalo, de los monos carablanca y de los mapaches mezcándose con los bañistas y de la juerga que se traían los monos titís saltando de rama en rama justo detrás de dónde tomábamos el sol.

¡Pura Vida!